domingo, 20 de enero de 2008

Responso

Que tu sepulcro cubra de flores Primavera,

que se humedezca el áspero hocico de la fiera

de amor si pasa por allí;

que el fúnebre recinto visite Pan bicorne;

que de sangrientas rosas el fresco abril te adorne

y de claveles de rubí.

RUBÉN DARÍO

sábado, 12 de enero de 2008

Vamos, dispare, le dije.

“Vamos, dispare, le dije. Me haría un gran favor.
Las palabras salieron de mis labios antes de que supiera que iba a pronunciarlas. Me sonaron duras y terribles, de esas que sólo pronunciaría una persona desquiciada, pero una vez que las oí me di cuenta de que no tenía intención de retirarlas. Me gustaban. Me agradaba su brusquedad y su franqueza, con su enfoque decisivo y pragmático del dilema al que me enfrentaba. Pese a todo el valor que me infundieron sigo ignorando, sin embargo, su verdadero significado. ¿Estaba pidiéndole realmente que me matara, o buscando la manera de disuadirla y evitar que lo hiciera? ¿Quería realmente que apretase el gatillo, o intentaba forzarle la mano y confundirla para que soltara el revólver? En los últimos once años me he planteado muchas veces esas preguntas, pero nunca he sido capaz de dar con una respuesta concluyente. Lo único que sé es que no tenía miedo. Cuando Alma Grund sacó el revólver y me apuntó al pecho, llegué a sentir menos miedo que fascinación. Comprendí que las balas de aquella arma contenían una idea que nunca se me había ocurrido. El mundo estaba lleno de pequeñas cavidades, aberturas sin sentido, vacíos microscópicos que la mente podía cruzar, y una vez que se estaba al otro lado de esos huecos, uno se liberaba de sí mismo, se liberaba de la vida, se liberaba de la muerte, se liberaba de todo lo que le pertenecía. Por casualidad, yo me había encontrado con uno de ellos aquella noche en mi cuarto de estar. Apareció en forma de revólver, y ahora que yo estaba dentro de aquel revólver, me daba igual salir de él o no. Me sentía enteramente tranquilo y absolutamente enloquecido, totalmente preparado para aceptar lo que ofrecía el momento. Es rara una indiferencia de tal magnitud, y como sólo puede lograrla alguien que esté dispuesto a dejar de ser lo que es, exige respeto. Inspira un temor reverente en quienes la contemplan.”

“El libro de las ilusiones”
Paul Auster

lunes, 31 de diciembre de 2007

2007


Tú, que estás amablemente leyéndome ahora, ¿piensas en lo bueno y menos bueno que este 2007 te ha traído?

¿Cómo ha ido, por ejemplo, el trabajo?
¿Y el dinero? ¿has podido ahorrar para hacer bonitos regalos? ¿quizás alguién como Marilyn te dijo eso de que “los diamantes son los mejores amigos de una chica”?
Y a tí, ¿qué obsequio, qué detalle te han dado este año que no olvidarás el próximo...ni el siguiente...ni el siguiente...?

A lo largo de este 2007, ¿has visto por enésima vez “Trainspotting”, “Con faldas y a lo loco”? Y de las pelis de estreno, ¿ha habido alguna que te haya llenado de emoción?
¿Ganó tu equipo la “Liga”?
¿Viviste durante este año con música? ¿Pudiste cantar en un concierto: “y por fin he encontrado el camino...que ha de guiar mis pasos...”? ¿Alguién ha tocado para tí, sólo para tí, una pieza de Liszt al piano...o quizás, en una guitarra española, algo de Villalobos?
¿Algún día de los 365 pasados fuiste tan afortunado de ver un cuadro de Hopper?

Y leyendo los periódicos cada día, ¿has recordado la canción de Jorge Drexler? Sí, ésa que dice: “no hay muerto que no me duela, no hay un bando ganador, no hay nada más que dolor y otra vida que se vuela. La guerra es muy mala escuela...”

Aquéllos cercanos que vivieron la enfermedad o el dolor, ¿buscaron en tí refugio? Y tú, ¿en quién encontraste ese hombro dónde apoyarse?
Y después, este año que acaba, ¿te permitió la alegría? ¿alguién te recordó ese verso de Miguel Hernández, “sonreír con la tristeza del olivo”?

Y con ese “alguién”, ¿hiciste viajes? ¿qué lugares nuevos visitaste, qué arquitecturas te impresionaron? ¿qué paisajes, qué cielos y qué gentes descubriste?

¿Has tenido a lo largo de este año, amor, amores? ¿sexo... fuerte y delicado? ¿Has hecho un “Tratado de las pasiones del alma” como ese libro tremendo de Lobo Antunes? ¿Y te han correspondido? ¿O, como cantaban “Más Birras”, has tenido que decir “si has venido a comprarme, lárgate...si vas a venir conmigo, agárrate...”?
¿Le dijiste a alguién que le amabas? Y, ¿era cierto?

A lo largo de estos meses ya pasados, ¿a cuántos cobardes has conocido?
Y tú, que sigues leyendo esto que escribo, ¿también lo has sido? ¿o te has mostrado fuerte, valiente, libre?

Durante este año que termina, ¿has cuidado a los tuyos? ¿a tus amigos, a tus hermanos, tus padres, a tus abuelos...? ¿Has hecho tuya la frase de “El Padrino”: “nunca te pongas de parte de nadie que vaya en contra de "la" familia”?
¿Cuántos de ellos te han faltado, a quienes has perdido, a cuántos has echado de menos? ¿cuántos de ellos han llenado tu vida de cosas buenas?

¿Algún día de este 2007 tomaste entre tus manos la mano débil de un anciano?
¿Algún día acunaste y dormiste en tus brazos, mientras estrenaba el mundo, a un niño recién nacido?

Y a lo largo de este año que está acabando, como escribió Whitman:

“¿has practicado tanto como para saber leer, para sentirte orgulloso de captar el significado de cualquier poema?”

Si es así, en el 2008 que comienza se cumplirán los versos que le siguen y que dicen que:
“...poseerás el origen de todos los poemas”

y que:
“serás dueño de todo lo bueno que hay en la Tierra y en el Sol...”

y además, recordando, que:
“...hay millones de soles más allá...”

miércoles, 19 de diciembre de 2007

El “Quilombo”

La semana pasada, a las pocas horas de bajar del avión, después de un viaje fantástico, lo más fastidioso de lo cotidiano lo envolvía todo: el aburrimiento de poner lavadoras, compañeros incompetentes en el trabajo, personas que fingen que te escuchan cuando lo único que quieren es que tú las escuches a ellas, la calefacción que no funciona bien, los que exigen empatía para ellos y para los demás tienen la sensibilidad de un ladrillo, gente que se cuela cuando llega el autobús que llevas media hora esperando...
Pequeñas cosas que te amargan, y otras, no tan pequeñas, que callo.

Afortunadamente llegó el viernes, y el novio de mi “hermanita” esperaba en Barcelona con su casa abierta para nosotros.

Entrar ya de noche por la “Diagonal” es una delicia que quita de golpe preocupaciones varias. Será sólo por un fin de semana, los problemas, el lunes, seguirán, pero de momento la ciudad, da, generosamente, su bienvenida.
Y a media mañana es genial pasear por el “Raval” y dejar que las calles te lleven hasta el “Museo de Arte Contemporáneo”. Allí, en la calle, algo típico de Barcelona: una exposición de puertas, sí, de puertas, con sus colores, sus mensajes, sus invitaciones...

En la terraza del “Ra” toman café unos chicos típicamente alternativos, rompedores, y al lado, dos amas de casa de lo más normal que acaban de hacer la compra en “La Boquería”. Y es que la ciudad más moderna de España ha sido capaz de mantener y vivir y disfrutar la tradición de comprar en el mercado.
Ya por la noche, otro mercado, el de “Santa Lucía” en la "Plaza de la Catedral", vendiendo adornos navideños y todo iluminado, hace pensar que Barcelona es de las pocos sitios en los que los papá noël y demás parafernalia, no son una total horterada.
Y es también una ciudad en la que se puede, sin ninguna disonancia, pasar del “Modernismo” de Gaudí, a lo más novedoso del “Maremagnum” y de ahí a “La Barceloneta”, el barrio de siempre con sus calles estrechas, sus vecinos que se tratan y se conocen de toda la vida, y sus ropas tendidas en las ventanas, secándose en un día especialmente soleado y mirando al mar.
Más contrastes hacen que por “El Born” tiendas cuidadísimas del diseño más actual estén al lado de una sombrerería o de una deliciosa casa de compra y venta de antigüedades.
Son los mismos contrastes que nos llevan a cenar en un restaurante de lo más “in” y moderno, muy en el estilo de Barcelona, y después acabar hasta las tantas de la madrugada en el bar más sencillo, con la música más en directo y el mejor ambiente.
A modo de decoración, banderas en las paredes, taburetes viejos, mesas setenteras...una guitarra va de mano en mano, unas latas vacías con algo dentro para conseguir ruido, se convierten en unas maracas... beber mojitos o whiskey o cerveza, o un poco o un bastante de todo...compartir mesa con desconocidos con los que se acaba cantando y riendo y brindando... los peculiares camareros y los clientes fijos a cual más surrealista...
Olvidar, definitivamente hasta el lunes, pesares y deberes, porque es imposible pensar en problemas u obligaciones cuando se visita por unos días una ciudad tan espectacular como Barcelona, y más si la noche se acaba pasando unas horas nada más y nada menos que en el auténtico y divertidísimo ¡¡“Quilombo”!!



Y lo mejor, estar juntas cuatro personas a las que les encanta, nos encanta, estar juntas.

martes, 4 de diciembre de 2007

Aunque

Y hubo momentos en los que la magia fue posible.
Y quedó algo bueno para siempre. Y queda.

Aunque ante Salinas o Cernuda tú prefirieses a León Felipe.

¡Ah, sí!
He venido a ver el pájaro en la jaula
y al juez metiendo prisa con su vara
a los que construyen rejas,
a los que construyen cerrojos,
a los que construyen alambradas,
y a los que pegan vidrios verdes en lo alto de las gruesas tapias.
Pero he venido también a ver a los que tejen cables y maromas largas,
a los que rompen los rosarios y los empalman después
unos con otros para que no se muerda la cola la plegaria...
Y a los que construyen canales
y a los que construyen escalas
y a los que tiran en las sombras sondas, como las arañas,
sondas profundas y delgadas
hechas con una secreción carnal, metafísica y amarga
a la que para entendernos de algún modo
los hombres, por ahora, llaman lágrimas.

"¿Y a qué he venido?"
LEÓN FELIPE

sábado, 24 de noviembre de 2007

¿Bailamos?

Hay que esperar a que sea de noche, y dejarse llevar. Sí, la escena se disfruta más si se ve de noche.

Conviene no tener reservas con la música. Porque suena “Save the last dance for me” en la voz de Sam Cooke, un tema deliciosamente soul.

Mejor no tener miedo a pasarse de sentimental. Simplemente hay que dejarse llevar.

Es preferible asumir los tópicos y creer firmemente en esas estrofas de la canción que dicen:
“Baby don't you know I love you so
Can't you feel it when we touch
I will never never let you go
I love you oh so much”


Y es imprescindible no tener prejuicios estúpidos. Y así disfrutar de estos minutos, ya lejanos, de la primera temporada de “Queer as folk”.
Y dejarse llevar por la sonrisa iluminada de Justin, por el guapo e increíblemente sexy Brian Kinney, aquí menos canalla y más encantador que nunca, dejarse llevar por sus pasos en la pista, por su boca...

Simplemente, dejarse llevar. Por la escena y por la música. Y por ellos dos.

¿Bailamos?



Dedicado a todos los chicos que saben bailar y besar al mismo tiempo.

lunes, 12 de noviembre de 2007

It´s Only Rock´n´Roll

Tan nuevos, tan refrescantes y ya tan clásicos.
Tan sencillos, que no simples, y tan completos.
Tan neoyorquinos, con ese sonido garage tan americano.
¡Tan, pero tan buenos!

¡Mesdames et Messieurs, Ladies and Gentlemen, Damas y Caballeros...con ustedes!:

¡¡¡ THE STROKES !!!




Y aquí versioneando nada más y nada menos que “Life is a Gas”

Como decían los Rolling, It´s Only Rock´n´Roll (But I Like It)

Larga vida a los Strokes

Ramones forever

jueves, 1 de noviembre de 2007

Mi memoria



Mi memoria no se la debo al psoe ni a la Ley que llega, sí, pero tarde y con más ruido que nueces.
Mucho menos a ese pp que no quiere recordar, aunque a Franco lo dejarían de recuerdo en todas las plazas.

Mi memoria es la de mi abuelo y el hermano que unos meses antes de la Guerra, en un mitin, se pronunció a favor de los trabajadores. Mi memoria es la de aquellas palabras que le costarían la vida.
Es la de mi tía, socialista de las de entonces, apresada por ello y exhibida en la iglesia, con la cabeza rapada, mientras el cura decía misa.
Mi memoria es la de aquella amiga de la familia a la que visité hace unos años y que ya muy anciana seguía recordando y contando cómo mataron a su marido y a su hermano.
Mi memoria es la de mi bisabuelo, cogido como rehén por los fascistas cuando tomaban el pueblo.
O la de su sobrina que hace cinco años encontró en una fosa común los restos de su padre fusilado y colocó una lápida con letras escribiendo los nombres de los muertos en un intento de dignidad. Mi memoria es la suya que siempre recordará esas letras, tan sólo unos días más tarde, arrancadas y tiradas por el suelo.
Mi memoria es la de aquellos vecinos y amigos de mi abuela que tuvieron que huir a Francia y que acabaron en un campo de concentración.
Es la de mi tío recordando lo que le contaba su madre sobre uno del pueblo. Uno que “decía” nombres al ejército fascista recién instalado y que a cambio recibía diez duros por denuncia.
Mi memoria es la de mi abuela contando cómo al caer la tarde fueron a buscar a su hermano, y cómo lo encontró unas horas más tarde en la cárcel, apaleado y tirado en el suelo. Mi memoria es la suya cuando recordaba que le fusilaron al amanecer, que sólo tenía veintiún años y que no encontraron nunca ni su cuerpo ni el de todos los que mataron ese mismo día con él.

Sí, mi memoria es la de todos ellos. Que tenían nombres y apellidos. Tenían padres, amigos, hijos, un vida. Y tenían esas caras de las fotografías que yo veía con mi abuela en grises y sepia.
En unos tiempos en los que muchos no sabían ni leer ni escribir, ellos tenían cierta cultura e inteligencia. Y las utilizaban para militar buscando pacíficamente justicias y libertades, consiguiendo por ejemplo indemnizaciones para trabajadores accidentados, pidiendo mejoras para los obreros de la fábrica del pueblo...
Por eso, a aquéllos que debo mi memoria, les persiguieron, encarcelaron, les obligaron a huir. Dejaron a sus familias con dolor y miedo para siempre. A bastantes de ellos, incluso, los mataron.
Y todo éso les pasó, como a tantos otros, a pesar de que nunca, jamás, habían hecho ningún daño a nadie.

Lo menos que se merecen es mi memoria.

jueves, 4 de octubre de 2007

Спутник

No es la primera vez que aparecen carácteres cirílicos en este blog. Pudieron “leerse” en aquél post escrito para celebrar el día de la Cosmonaútica, el día en el que Yuri Gagarin, Юрий Гагарин, salió a pasear por el espacio desde Baikonur.

Desde ese mismo cosmódromo se lanzó, tal día como hoy de 1957, el primer satélite artificial, el “Спутник” o “Sputnik”, que significa en ruso “viejo compañero”, “compañero de ruta”, o simplemente, “compañero”.

Quería escribir sobre ello, pero ya lo ha hecho 1133k desde ese inteligente y definitivamente original blog suyo.
Éste es su post: Sputnik I

En lo que al idioma ruso se refiere según otras traducciones “sputnik” quiere decir “compañero de viaje”. Este es mi significado favorito. ¿O es que acaso no es precioso mezclar la tecnología soviética con los poemas de Gil de Biedma?

 
Directorio Web